Socrates

Filósofo griego que nació en Atenas el 470 o 469 antes de cristo. Fue hijo de una comadrona, Fenarete, y de un escultor,

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Filósofo griego que nació en Atenas el 470 o 469 antes de cristo. Fue hijo de una comadrona, Fenarete, y de un escultor, Sofronisco. Pocas cosas se conocen con certeza de la biografía de Sócrates, aparte de que participó como soldado de infantería en las batallas de Samos (440), Potidea (432), Delio (424) y Anfípolis (422). La figura de Sócrates es singular. No dejo nada escrito. Fue un eximio conversador, un penitente buscador de la verdad, un conocedor del hombre en su trato continuo con el, de inteligencia a inteligencia. Por no haber dejado nada escrito, se ha originado el ¨el problema de Sócrates¨, es decir como fue su personalidad y cual su contribución a la formación de la filosofía. Se Sabe de el por medio de Platón, Jenofonte y Aristóteles, nos podemos acercar a su figura por medio de cuatro fuentes: 1. Los diálogos de Platón como material más importante. 2. Los escritos de Jenofonte en los que habla de Sócrates, los cuales, no obstante, contienen errores históricos. 3. La comedia de Aristófanes, Las nubes, que fue escrita cuando Sócrates tenía solamente 41 años, ridiculizándolo y colocándolo en el lugar de los sofistas. 4. Y finalmente, las menciones de Aristóteles a lo largo de todas sus obras; no lo conoció directamente pero tradicionalmente se considera que su recuento es el más objetivo. Estos testimonios matizan la imagen de Sócrates ofrecida por Platón en sus Diálogos, en los que aparece como figura principal, una imagen que no deja de ser en ocasiones excesivamente idealizada, aun cuando se considera que posiblemente sea la más justa. Se tiene por cierto que Sócrates se casó, a una edad algo avanzada, con Xantipa, quien le dio dos hijas y un hijo. En cuanto a su apariencia, siempre se describe a Sócrates como un hombre rechoncho, con un vientre prominente, ojos saltones y labios gruesos, del mismo modo que se le atribuye también un aspecto desaliñado. Sócrates probablemente haya conocido escritos importantes de Anaxágoras y Heráclito. El mayor impulso viene de la sofistica. Estaba familiarizado con la poesía clásica de su pueblo, Homero y los trágicos. La vida de Sócrates armonizaba con sus doctrinas y enseñanzas. Como ciudadano se mostro como un hombre Íntegro. En la política propiamente no participo. Sentía que la política lo apartaba de su tarea. Sócrates es el filósofo no solitario, profundamente metido con sus semejantes en el mercado, en los talleres de los artesanos y, sobre todo en los gimnasios, donde practicaban deporte los jóvenes atenienses pertenecientes a la clase superior de la sociedad. Se convirtió pronto en la cabeza de un círculo de jóvenes aristócratas, que veían en él, una especie de maestro divinizado. Para enseñar utilizo como método el dialogo, a través de preguntas hábilmente planteadas, con el fin de extraer del alma de sus interlocutores, a este sistema se le llama la Mayéutica. Que él

comparaba al arte que ejerció su madre: se trataba de llevar a un interlocutor a alumbrar la verdad, a descubrirla por sí mismo como alojada ya en su alma, por medio de un diálogo en el que el filósofo proponía una serie de preguntas y oponía sus reparos a las respuestas recibidas, de modo que al final fuera posible reconocer si las opiniones iniciales de su interlocutor eran una apariencia engañosa o un verdadero conocimiento. Se reunía con todo aquel que quisiera escucharle y a quienes solía responder preguntas, poniéndolo en aprietos haciendo evidente su ignorancia, a partir de eso lograba que este llegara a descubrir la verdad por si mismo. Sócrates es el filósofo que busco persistentemente la verdad; pero reconociendo la inmensidad del saber, siempre decía: ¨solo sé que nada sé¨. Consideraba que los hombres creen saber algo cuando no saben nada; pero yo, que no se nada no creo saber lo que yo sé. Desde entonces, se juzgo investido de una misión divina: convencer a los hombres de su ignorancia, y buscar con ellos la ciencia verdadera, por el cual podrán acceder al bien y a la felicidad. Por su género de vida y sus discursos, Sócrates ejerció sobre la juventud ateniense una grandísima influencia, como lo testimonia el relato de Alcibíades en el Banquete de Platón. Pero su enseñanza apareció como peligrosa para el Estado: se le reprochaba el no admitir a los dioses reconocidos por el Estado y corromper a la juventud criticando el régimen democrático. Se gano de esta manera muchos enemigos y envidias. Acusado compareció ante el tribunal y fue condenado a muerte, tomando la cicuta. Era en 399; Sócrates tenía setenta años. Por la Apología, de Platón, podemos formarnos la idea de como se defendió ante los jueces; el ultimo día de su vida nos es narrado, en términos inolvidables, en el Fedón. Según relata Platón en la apología que dejó de su maestro, éste pudo haber eludido la condena, gracias a los amigos que aún conservaba, pero prefirió acatarla y morir, pues como ciudadano se sentía obligado a cumplir la ley de la ciudad, aunque en algún caso, como el suyo, fuera injusta. Peor habría sido la ausencia de ley.

1. La inteligencia universal: En un famoso pasaje del fedón, Platón hace narrar a Sócrates sus primeros estudios de filosofía y la impresión producida en el por la doctrina de Anaxágoras. Durante su juventud dice Sócrates tenia el vivo deseo de aprender la ciencia de la naturaleza y de saber cuales son las causas de las cosas. Pero no hallaba nada satisfactorio en las teorías que explicaban las cosas por elementos materiales. Al oír exponer la teoría de Anaxágoras: que la inteligencia es la causa de todas las cosas; a Sócrates le apasiono esta teoría, pues pensó que la inteligencia, habiendo dispuesto todas las cosas, las había dispuesto de la mejor manera en la que pudiera aparecer. Pero cuando Sócrates, continua estudiando, mas atentamente la filosofía de Anaxágoras, experimento una gran decepción. Pues vio que después de haber planteado a la inteligencia como principio, ya no la hacia intervenir mas, y retornaba a la explicación por las causas materiales. Sócrates estudio ciertamente a los filósofos de la naturaleza y en su juventud se ocupo de física. En la Apología, Sócrates, preocupado, por defenderse contra los ataques de que era objeto, no alude sino a la segunda parte de su carrera, tal cual se desenvolvió en la segunda parte de oráculo de Delfos, cuando, abandonando la física por la moral, inauguro su método de

investigación dialéctica, que consistía en extraer el alma de sus interlocutores, por medio de preguntas hábilmente planteadas, la justa noción del bien. Declara que en sus diálogos dialecticos, no tarto cuestiones de física. La Apología y el Fedón se completan mutuamente y nos dan una visión de conjunto sobre el desenvolvimiento filosófico de Sócrates. No se puede dejar de mencionar la fuerte influencia que tuvo Anaxágoras sobre Sócrates. Según una tradición bien establecida, fue discípulo de Arquefao, sucesor de Anaxagoras en la escuela de este en Atenas. Aristófanes le representa en Las Nubes como partidario de Diógenes de Apolonia, el cual combina la teoría de Anaxagoras sobre la inteligencia universal con la de Anaxímenes que juzga al aire como substancia de todas las cosas.

2. El alma humana: En su dialogo con Aristodemo, tal cual Jenofonte lo narra, cuando enumera los beneficios de la Providencia con el hombre Sócrates dice que no limito sus cuidados a la conformación de nuestro cuerpo, sino, y esto lo mas importante, una alma inteligente. Sócrates declara que la superioridad del hombre no puede explicarse solamente por la estructura de su cuerpo, sino que la verdadera razón de ello debe buscarse en su alma, en tanto que es inteligente. Por analogía con el alma humana, Sócrates intenta hacer comprender a su interlocutor la grandeza de la Inteligencia divina. Dice que, así como nuestro cuerpo es una parte de los elementos materiales de que se compone el universo, nuestra alma es una parte de la Inteligencia universal. Y podemos juzgar el poder de esta Inteligencia por lo que hallamos en nosotros mismos. Así como nuestra alma gobierna nuestro cuerpo, la Inteligencia universal dispone todas las cosas a su arbitrio; de igual modo como nuestro espíritu puede ocuparse al mismo tiempo de muchas cosas diferentes y muy distintas unas de otras, así el Espíritu divino puede ocuparse al mismo tiempo de todas las cosas. No se niegue su fuerza, con el pretexto de que es invisible: nuestra alma tampoco es visible para la mirada corporal y sin embargo sabemos que existe sin lugar a dudas, y que tiene fuerza para dominar el cuerpo. Ahí radicaba, para Sócrates, el sentido profundo de la frase inscrita en el templo de Delfos: Conócete a ti mismo. Para conocerse a sí mismo, el hombre debe considerar a su alma, en tanto que inteligencia, y comprender que fue hecho semejante a Dios. Sócrates admitía que el hombre puede comunicar directamente con Dios sin pasar por la mediación del culto establecido. De ahí la acusación que fue alzada contra él, de no creer en los dioses de la ciudad e introducir en su lugar nuevas divinidades. Sócrates, tanto como Platón, es la idea de que el alma, como pura inteligencia, tiene el poder de subsistir por sí misma, después de la destrucción del cuerpo. La idea de que el alma, siendo divina, posee una existencia inmortal. Sócrates decía un hombre que se aplicó durante esta vida ala virtud debe morir con una gran esperanza. Ciertamente Sócrates no fue el primero en afirmar la naturaleza divina del alma y su inmortalidad. Tal era la doctrina ya de órficos y pitagóricos. No podemos decir en que medida sufrió Sócrates la influencia de esta doctrina. Todo lo que se sabe es que hasta el final de su vida estuvo en contacto con los pitagóricos de Tebas, como Simmias y Cebes, sus dos interlocutores del Fedón que eran discípulos de Filolao.

La muerte de Sócrates, fue la mas clara demostración de la su fe en la inmortalidad. Por la vida y la muerte de Sócrates, la vieja teoría órfico-pitagórica adquirió nueva fuerza, gracias a la cual pudo aportar todo el futuro del pensamiento humano.

3. La ciencia: De su concepción del alama como pura inteligencia, semejante a la inteligencia divina, Sócrates dedujo la consecuencia de que el alma tiene como función propia la ciencia, el conocimiento racional. Esta idea de la ciencia, que encontramos en Sócrates, posee dos caracteres principales por los que ha ejercitado una decisiva influencia sobre el desenvolvimiento de la filosofía. En primer lugar, la ciencia es innata en el alma. Sócrates creyó que la ciencia expresa de tal modo la naturaleza misma del alma inteligente que esta contenida desde el origen en el interior del alma. En vez de proceder del exterior, la ciencia pertenece al alama como un patrimonio divino que estuviera escondido en sus profundidades, pero que puede ser extraído de ellas, y de que el alma puede gozar cuando se despliega de conformidad con s naturaleza verdadera. La ciencia existe en el alma en un estado de virtualidad y que solo tenemos que despertar en nosotros esa conciencia dormida. El esfuerzo de Sócrates consistió justamente en hacer producir ese despertara. No quiso dar una enseñanza formal. Se negó a tomar la actitud de un profesor público, ala manera de los sofistas, y nunca acepto retribución. Simplemente, quiso buscar con los demás. Su método era la discusión, el dialogo y su arte, consistía en extraer del alma de su interlocutor la ciencia que allí estaba cerrada. La mayéutica es decir, el arte de ayudar a dar a luz: tal es el nombre del método socrático. Sócrates después de simular que hacia gran caso de la ciencia de su interlocutor, mostraba que no era mas que una ignorancia que se ignoraba a si misma. La teoría de Sócrates fue desarrollada por Platón; en formas diversas por Descartes. Leibniz y Kant. Puede decirse que ha dirigido todo el desarrollo de la filosofía antigua y moderna. El segundo carácter de la ciencia, según Sócrates, es tener por objeto universal: el objeto de la ciencia no son las cosas particulares, como tales, sino la esencia, común a todas las cosas que entran en el mismo género. Ahí, dice dos cosas que pueden atribuirse a Sócrates: los discursos inductivos y la definición de la noción general. En otros términos Sócrates se elevaba, de las cosas particulares designadas por un mismo nombre, ala esencia común de todas las cosas, y se esforzaba en expresar, por medio de una justa definición, los caracteres de esta esencia. Aristóteles nos advierte en el pasaje, que Sócrates solo se ocupaba de las cosas morales es donde busca, de manera metódica, la esencia. Tal es la función de Sócrates asigna ala ciencia: expresar, por definiciones exactas, la esencia dela justicia, del valor, de la piedad; de un modo aun mas general, hallar la esencia de la virtud; desprender, a fin de que todos los seres inteligentes la conozcan, la verdadera idea del bien.

4. La inteligencia como virtud: La ciencia que esta contenida en el alma y nuestro deber es desarrollarla, no es según Sócrates, la ciencia de la naturaleza, sino la del hombre: la ciencia del bien. La ciencia que el hombre debe buscar es la ciencia del hombre, capaz de gobernar la conducta humana y de dirigirla hacia el bien. En este punto es en el que Sócrates esta de acuerdo con los sofistas: como ellos, juzga que el conocimiento humano tiene por objeto al hombre y no a la naturaleza. Pero Sócrates se parte de los sofistas por la idea de que este conocimiento deba ser una verdadera ciencia. Reprocha a los sofistas que creyeran que las cosas humanas pueden ser dirigidas por una habilidad puramente empírica mas bien que por una ciencia rigurosa, valedera para todos los hombres, para todas las circunstancias. Sócrates se asombro de la ceguera de los hombres. Los hombres, pensó, se ocupan con ardor de miles de cosas secundarias, como la fortuna, la reputación, los honore y desdeñan la única cosa importante, el cuidado y el embellecimiento de su alma, la sabiduría, la verdad. No comprende que el cuidado del alma, la búsqueda de la verdad, el arte de conducirse bien no pueden ser dejados ala azar. Para todas las artes particulares, se admite la necesidad de la ciencia: todo mundo admite que para ser zapatero, medico, piloto, es preciso un serio aprendizaje, estudios conducentes a un verdadero saber. Y esto no se admite para el arte más importante y difícil: el arte de vivir bien, el arte de dirigirse así mismo y de dirigirse a los demás.

BIBLIOGRAFIA:  WERNER. Charles. La Filosofía Griega. Barcelona, Editorial Labor, 1970. Pág. 41-63

 FARRINGTON, Benjamín. Ciencia y Filosofía en la Antigüedad. Barcelona, Editorial Ariel. Pág. 93-115

 GARCIA, Sixto y ROSALES, Diógenes. Filosofía y Lógica. Lima, Editorial Monterrico. Pág. 8-19.

 GIRALDO, Iván. Filosofía y Lógica. Lima, Editorial Bruño. Pág. 34-35